sábado, 26 de octubre de 2013

Y es que no hay manera

Echar de menos a alguien y que ya nunca encuentres el momento de decírselo.
Siempre esperando al mejor momento y la cuestión es que esos momentos no existen.
 

La putada de las relaciones es que una vez que nos hacemos la pareja de alguien o los amigos de no sé quién, nos acabamos creyendo que tenemos el título de propiedad de esa persona, olvidando que hay personas que entran en nuestra vida como una felicidad temporal...
 

domingo, 25 de agosto de 2013

Siempre me quedará(s)

Ha pasado un mes.
Y te lo juro, no hay noche en la que tu sonrisa no entre por la ventana y se quede a mi lado. Pero cuando intento tocarte ya te has ido.
Te has ido. Joder. La peor parte de esto es que cada vez que me fumo un cigarro espero que aparezcas otra vez pidiéndome fuego. No sé, tal vez para quemar los recuerdos o encender viejas heridas, qué sé yo. Pero necesito escuchar tu voz para decirte que...

lunes, 29 de abril de 2013

Rompiendo mis normas

Deberías poder mirarte cuando duermes. Dormir... joder, a tu lado a veces es difícil. Míralo así... tú duermes y yo te escribo.
Te veo en la cama y me resulta casi imposible no quitar mis ojos de tu cuerpo, acurrucado junto al mío y me pregunto si todo lo que estamos viviendo es de verdad. Retrocedamos a hace unas horas... Entonces en ese momento me abrías la puerta de tu casa, y me besaste como si no nos hubiéramos visto en semanas. ¿Sabes? Me encanta que tus besos tengan sabor a primavera...

lunes, 22 de abril de 2013

De Madrid al cielo

A veces me cuesta no sonreír cuando te miro. ¿Qué quieres que le haga? Supongo que son cosas que con el tiempo aprenderé a controlar. 

domingo, 2 de diciembre de 2012

Vete pronto, por favor.

Es gracioso, voy colocada y todavía acierto a darle a las letras... 
Y es curioso, pero el aleatorio me ha puesto Tu mirada me hace grande de Maldita Nerea. Seguro que a alguno le suena.
«Demasiado desafío, yo no puedo ser tan fuerte».
Ha llegado diciembre. Sin dudar, amo el frío, la lluvia, los días grises, o esos en los que hace sol pero no sabemos muy bien dónde se ha metido por culpa de las nubes. Todavía me acuerdo del día en que dejaron de gustarme los diciembres.