lunes, 19 de marzo de 2012

Incondicional

Yo no elegí quererte para mí. No elegí tus manos temblorosas, ni tus ojos color miel. Tampoco necesitarte o desear que estuvieras aquí fumándote unos petas conmigo. 
No he elegido tener complejo de personas imposibles, ni que aparecieras aquel día de no sé que mes. No elegí desear tanto besarte otra vez, ni esas ganas locas de ti aunque sea una noche...
No elegí dormirme hablando contigo por la Blackberry, ni hacerte reír con mis payasadas por Skype. No elegí que fueras la primera a quien quisiera despertar cada mañana con un «buenos días princesa».
No he elegido creer que mereces la pena, ni siquiera pensar en ti en todo momento. Como tampoco todas esas noches con momentos musicales, ni mis estúpidas ganas de intentar hacerte feliz.

domingo, 18 de marzo de 2012

Vicios malos

No tienes ni puta idea de lo que puedes llegar a sentir hasta que lo sientes. Un día llega alguien imposible y no sabes cómo, pero te enamoras. Te enamoras tanto que después de no sé cuántos meses coges un avión y haces que la historia sea posible. Y le amas de tal manera que sabes que es el amor de tu vida, que lo será por el resto de tus días, porque sin esa persona el resto de cosas deja de tener sentido, porque sino te sientes menos tú... pero la historia se acaba. Y te das cuenta de que la realidad es una mierda, que no existen los finales felices, ni los "seguiremos siendo amigos", ni nada...

miércoles, 7 de marzo de 2012

Se pronuncia...

Sinceramente, creo en pocas cosas así con mucho convencimiento. 
Una de esas cosas en las que creo es que hay personas que están hechas a la medida de nuestras vidas. Así, tal cual suena: hechas a medida.
Yo personalmente, creo en que hay alguien que está hecha a mi medida. Y sí, hablo de una chica. Esta chica... en fin, no es como de las que he hablado antes, es mucho, mucho más importante. Fijaos que es importante que no podría vivir sin ella. 
Para mí ella... es imprescindible. Es un caos, muy parecido a mí, con sus propios defectos, con su historia. Y bueno, que os voy a decir. Es como tú o como yo. Pero con acento aplatanado, una persona cabezota como pocas las conozco. Vive deprisa, con ganas, le cuesta abrirse a veces, me saca de mis casillas y me hace reír. 
Quizás os esté aburriendo con algo tan trivial como hablaros de una desconocida, y he de admitir que si habiéis conseguido llegar hasta aquí, es todo un triunfo para servidora...

Cállame con un beso

Lo admito. Me gusta ir por la calle a mi bola medio bailando cada canción con la música de mis cascos a tope, aislarme tanto que quizás tengo al lado a algún compañero de la universidad y no me entero hasta que no me pegan un buen susto. Me gusta decir «hostia, ahora todo tiene más sentido» mientras estamos en clase. Y pasarme tardes enteras viendo Anatomía de Grey o Sin cita previa, y pensar que quizas mis problemas y mis sentimientos son solo copias de los demás pero con mis propios fallos de fábrica. No me gusta despertarme de la cama sola, de echo siempre que me despierto sola, lo hago de muy mal humor, es decir, cinco días a la semana como mínimo...

domingo, 4 de marzo de 2012

Secretos entre tus sábanas y mi boca

Hola. Es un buen comienzo, ¿verdad?
Bueno, sinceramente yo prefiero que me sorprendan con los saludos. Quiero decir, que creo que las mejores historias vienen de las presentaciones atípicas.
¿Alguien aquí cree en el amor a primera vista? Jajajaja la verdad es que es complicado creer en esa gilipollada... El amor... Vale, lo pongo todavía más gracioso: ¿alguien aquí cree en el amor al primer cigarro?
Lo sé, estoy dando rodeos, pero soy 'escritora' y me gusta dar vueltas y vueltas a las cosas. La cosa no es que crea o no en el amor; sinceramente considero que es una mierda: te enamoras, le das tu corazón a alguien y luego... Luego puede pasar de todo. La cosa es que creo en las historias peculiares. Y bueno, ya creo que es hora de que vuelva a refugiarme en las palabras y te cuente de qué va todo esto. Me llamo Shey, y resulta que un día conocí a alguien que me cambió la vida, pero eso yo no lo supe pues... hasta hace relativamente poco...

I have to...

A veces deseo no haberla cagado aquel día. A veces.
Retrocedo a aquella noche cuando te lo conté. Que te cabreaste y me dejaste. Era lo justo, ¿no?
Pero, ¿qué es lo justo? Porque para mí lo justo era que me dieras una puta oportunidad para arreglarlo. Sin embargo, me abandonaste.
¿Sabes cuál es mi problema? que yo no abandono. Y sí, soy muy cabezota. No sabes hasta qué punto. Mi problema es que...

sábado, 3 de marzo de 2012

Siempre

Hace unas semanas hablaba con alguien de lo que significaba para mí un siempre. Sinceramente, no era alguien más, al menos no para mí. Puedo aseguraros que en parte de no ser por esa persona no estaría escribiendo hoy aquí; es más, no habría vuelto a escribir...
En fin, estábamos hablando de los siempres. Y esto fue lo que le dije...:

¿Por qué?

(Tú + yo)
¿Por qué?
Pues sinceramente porque se me ha ocurrido hoy. Y estoy haciendo todo esto sobre la marcha. 
¿Sabéis qué es lo único que se jode de un «tú y yo»? Que están separados por espacios. No hay nada que odie más que los espacios, la separación, la distancia. Porque se escriben así, pero se pronuncian «esa jodida mierda que no puedo controlar». Y es... frustrante
Que si calculamos la probabilidad de sentir impotencia por no poder estar al lado de la persona que queremos, llamémoslo 'amigos', 'novio','amor de tu vida' o 'X', es siempre la misma: 100%.

Hola, otra vez

He pasado casi ocho meses sin escribir... supongo que eso es demasiado tiempo. Supongo.
En todo este tiempo quiero decir que echaba de menos escribir. Porque para mi escribir siempre ha sido siempre mi vía de escape, como lo son los números para los matemáticos o las sinfonias para los músicos o el aire para las personas corrientes. Lo que pasó fue que cuando lo dejé, no me sentía ni siquiera como una persona corriente, que estaba tan atrapada entre tanta mierda que... que se me olvidó vivir...